Desde el Hotel Vila do Val le proponemos una serie de rutas turísticas para conocer en primera persona nuestra comarca y estas tierras del interior de A Mariña de Lugo. Disponemos de profesionales guías que les acompañarán por alguno de los parajes más emblemáticos de nuestro valle.
Piedras oscilatorias, moventes, vacilantes o cabaleiradas. Piedras que responden a una profunda veneración, que
a pesar del progreso de los pueblos se conserva en algunos lugares con la misma fe y reverencia que mostraban
hacia ellas sus ancestros. Como recordatorio de los cultos primigenios, la Pedra Abaladoira mantiene viva la
llama de lo desconocido, rodeada de grandes estructuras líticas referentes a las edades de la tierra. En su
búsqueda nos encontraremos con los espectaculares paisajes de montaña que nos ofrece la sierra en la que se
encuentra, O Xistral, así como con ricos restos que nos hablan de su historia, historia que comienza en los
albores del mesolítico con el círculo lítico de O Pedregal, pasando por la edad media con la capilla de
Santa Filomena de Cadramón, y que termina en nuestros días con las bellas cruces de sus lugares.
“…De min triste Frouseira, que por treiçon foy vendida, derriba na ribeyra ca jamais de veo vencida…”
reza el Romance da Frouseira haciendo referencia a la traición sufrida por el Mariscal Pedro Pardo de Cela
al final del cruento sitio de la fortaleza del mismo nombre, lugar que ya se había convertido durante el
medievo en bastión militar del episcopado y también lugar donde el mariscal fue apresado definitivamente
por los mandados de los Reyes Católicos, sufriendo prisión en la torre de la fortificación del Castro Douro,
centro de la villa del Castro Douro y de su Alfoz, foro logrado por concesión del rey Afonso IX estando este
de visita en la Vila Baconis (Bacoi), parroquia en la que destacan tanto los retablos barrocos de su iglesia
como la propia edificación. No son menos importantes las iglesias de Lagoa – parroquia en la que se encuentra
uno de los restos medievales más significativos, la Cruz de Bao – y de Santa Cruz, o los pazos de los ricos
comerciantes del barroco sitos en Carrocide, en Gradaille y en Rizal.